Aurelia Hernández, trabajadora de una tienda departamental mexicana, compartió vía redes sociales un emotivo momento que vivió mientras se desempeñaba en su labor.

Cuenta que un abuelito ingresó a la tienda preguntando por zapatos usados, ya que no tenía el dinero suficiente para comprarse un par recién salido de la fábrica, cosa que sorprendió a todos los empleados del lugar.

Al percatarse de que la tienda no contaba con zapatos usados la tristeza invadió al hombre por lo que los empleados del lugar hicieron una “coperacha” para comprarle al abuelito el par de tenis que él quisiese.

El llanto parecía nuevamente invadir al señor pero esta vez de felicidad, pues quedó sorprendido con el hermoso acto realizado por todos los presentes.

Los empleados de este establecimiento nos dejan ver que si todos damos un poco de nosotros podemos construir alegrías a nuestro alrededor.

Vía: Con Acento.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.